S de subliminal


Por: | 19 de abril de 2014
 
Una de las preguntas que más me suelen hacer como sexóloga es si creo que hoy la sociedad está más abierta en lo referente a su sexualidad. La pregunta más bien sería: ¿cómo no estarlo? El sexo está cada día más presente en todo lo que hacemos, en todo lo que vemos. Pero la clave no está en el fondo, sino en las formas.

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Uno de los anuncios sexualmente más impactantes de Tom Ford

Mi madre siempre dice eso de 'somos lo que comemos', pero creo que actualmente la frase podría transformarse en 'somos lo que consumimos'. Y no es poco. Según expertos, si desde el principio de la humanidad hasta 2003 se habían acumulado 5 exabytes de información, actualmente se produce un exabyte casi cada día. Una bomba informativa en toda regla, que a veces no sabemos digerir.
Si analizamos los ingredientes de esta dieta, no es difícil observar que el sexo se lleva un gran porcentaje de la misma. Ya hemos comentado en otros posts su actual incidencia en la literatura o en el cine, pero desde luego, el producto con más altas dosis de sexo hoy en día es la publicidad.
Explícita o implícitamente, los mensajes sexuales nos llegan por doquier, hasta tal punto que a veces ni somos capaces de darnos cuenta. Todos hemos asumido que para vender no está de más unir el producto con el concepto de placer, y es por eso que para promocionar un coche se suele utilizar a una chica sexy, o que para animar a las mujeres a pasarse a las bebidas light, aparece en escena algún muchacho descamisado. El sexo ha vendido, vende y venderá siempre.



Si bien a veces lo sexual se utiliza abiertamente para llamar nuestra atención, y es un juego más o menos limpio con el cliente, no siempre somos conscientes de las imágenes que llegan a nuestra mente. Los mensajes subliminales llevan al receptor a asociar ciertas ideas con los productos publicitados. El objetivo de vincularlos con el sexo es el de conseguir llamar la atención, hacerlos más atractivos, y apelar a nuestros instintos para llamarnos a consumir. Desde la imagen de la mujer desnuda en los cubitos de hielo a gestos que pasan inadvertidos a simple vista, o a veces palabras o números que aparecen casi sin que logremos verlos. Aunque en ocasiones hay imágenes que hablan más que mil palabras.

Publicidad subliminal
Algunas marcas que fueron polémicas por sus 'dobles sentidos', como Gucci, Kappa, o Burger King.

Si bien la publicidad subliminal ha sido objeto de múltiples debates, tanto en torno a si es lícita o no, como si es efectiva o no, la cuestión pasa por el momento en que esos mensajes llegan a todos los públicos sin ningún tipo de discriminación. Hablamos de la publicidad subliminal en los productos infantiles. Más allá de los debates sexistas, que podrían dar para largo, la cuestión es que si muchas conciencias se remueven cuando se habla de implantar clases de educación sexual en los colegios, pocos se plantean los mensajes respecto a la sexualidad que llegan a sus hijos, y sobre todo, con qué fines lo hacen.


Insisto, el debate no es tanto sobre el fondo, sino sobre las formas. Lo negativo no es que el sexo forme de alguna manera parte de aprendizaje de los más pequeños, sino la forma en la que suele hacerlo. Muchas veces no somos ni siquiera conscientes de la existencia de estos mensajes. Además, vivimos en una sociedad donde suele ser difícil controlar lo que se ve y se escucha, sobre todo en la televisión, a cualquier franja horaria. Por tanto, lo que deberíamos plantearnos es qué hacer para conseguir que este tipo de información no sea tan dañina. Es decir, ser conscientes de lo que hay, y buscar soluciones para encauzarlo de la mejor manera posible.

Disney subliminal



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