La máscara de Venus


Por: | 20 de mayo de 2014
 
Recuerdo cuando descubrí el placer y el poder del sexo con mi primer novio. Estaba locamente enamorada, multiorgásmica y me moría de ganas de contarlo todo a mis amigas, principalmente porque explicarlo era como vivirlo de nuevo. Sin embargo, encontré que mis amigas no tenían la misma fascinación con el sexo que tenía yo, y parecía como si les hablara en otro idioma cuando les explicaba mis aventuras. Me preguntaba si era la única que lo disfrutaba tanto o si era la única a la que no le daba cosa hablarlo... Por algún motivo, desde siempre yo necesitaba hablar, leer y escribir sobre el sexo.

La mascara de Venus portada
Portada del libro La máscara de Venus de Venus O'Hara (Ed. Planeta).
Para leer sobre el tema, al principio recurrí a revistas femeninas. Quería informarme lo máximo que pudiera. En particular, a la revista More!, una publicación quincenal que causó mucha polémica en el Reino Unido, en esa época, por su alto contenido sexual, y esto a mí me motivó más para comprarla.
Gracias a More!, aprendí todo lo que necesitaba saber sobre el sexo, las cosas que estaban prohibidas en mi educación sexual oficial en un instituto católico, así como acerca de los anticonceptivos, la masturbación y el orgasmo, los preliminares y, algo destacado, la "postura de la quincena", que era la sección más conocida de la revista.

Fue durante esa época que empecé a escribir un diario que sirvió como una manera de desahogarme, ya que escribí sobre mis aventuras, mis deseos, mis emociones y, básicamente, cualquier cosa que me viniera a la mente, pero jamás fue mi intención compartir estos escritos. De hecho, tenía tanto miedo de que alguien los leyera que escribí en una mezcla de inglés y francés, además de inventar mi propia taquigrafía, para que el texto resultara incomprensible.

La mascara de venus de Venus O'Hara
Foto: Venus O'Hara Zapatos por Ainsley-T

Volviendo a la lectura, con el tiempo y la experiencia, me interesaba más leer una narrativa erótica, que los artículos sobre técnicas sexuales (aunque siempre hay cosas nuevas para aprender). Entonces dejé de comprar revistas y las reemplacé por la literatura erótica. Unos libros que me marcaron cuando estaba descubriendo mi sexualidad fueron Fanny Hill, El amante de Lady Chatterley y sobre todo La Venus de las pieles,porque descubrí algo nuevo: a pesar de ser una obra cargada de erotismo, curiosamente no había ni sexo ni orgasmos. Esto me resultó tan intrigante que deseé descubrir más sobre esta manera de vivir el sexo.

A pesar de mi amor por la ficción erótica, y por La Venus de la pieles, en particular, mi género preferido siempre ha sido el de las memorias eróticas: me encanta leer textos primer persona, me siento más cerca del protagonista y, sobre todo, me fascina leer sobre situaciones vividas, y sobre todo emociones y sensaciones reales y no imaginadas, por eso considero que la realidad supera a la ficción. Algunos que he disfrutado mucho son: The Intimate Adventures of a London Call Girl de Belle de Jour, Cien cepilladas antes de dormir de Melissa P, Diario de una ninfómana de Valérie Tasso, La vida sexual de Catherine M, Soy un sueño de Dómina Zara y Diario de una sumisa de Sophie Morgan.

La mascara de venus de Venus O'Hara 3
Foto: Venus O'Hara

En la historia de las memorias eróticas, a menudo se considera un acto escandaloso revelar las cosas íntimas con el mundo. Incluso muchos de sus propios autores lo hacen en secreto, para después desvincularse de su libro... es decir, revelarse y luego esconderse. Pero yo creo que hay cosas mucho mas escandalosas que escribir unas memorias eróticas, desde luego. Solo hace falta ir a la portada para ver que no faltan noticias de cosas terribles que están pasando en el mundo. Además, como vegetariana, debo decir que personalmente me resulta mucho más chocante que la gente coma carne.

Cuantas más memorias eróticas leí y más experiencias eróticas tuve, más inspirada me sentí y más quise compartir mis propias memorias eróticas. Tengo la sensación inexplicable de que era algo que tenía que hacer. No sé por qué. Entonces, volví a leer mis diarios, escuché música del pasado, y me puse a recordar, revivir y narrar, y el resultado es La máscara de Venus (Ed. Planeta).

No pretendo cambiar el mundo con mi libro, pero si algunos lo pasan bien leyéndolo, me haría mucha ilusión.



FUENTE ORIGINAL

0 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...